domingo, 17 de octubre de 2010

La Hispanidad y la esclavitud En Venezuela se la cargaron. Está bien que la celebren en España, pero no en Canarias

COMENZAMOS hoy con una referencia especial y concreta a un señor que es director de un periódico digital de Las Palmas. Un señor que, sin conocernos, y sin saber nosotros quién es él (sólo nos han dicho que es el barragán de una barragana, y que antes de dedicarse al periodismo regentaba un bar de mala fama) arremete casi a diario contra EL DÍA y contra su editor de una manera descarada, infamante y sucia. De la forma más sucia que se ha visto en este Archipiélago en toda su historia. Un señor, en definitiva, que trata de desprestigiar y reírse de la decencia, la honradez y el sacrificio de las personas que poseen esas virtudes. Muchas son las dianas de sus pestilentes dardos dialécticos, aunque de forma especial, como decimos, el editor y director de EL DÍA, a quien de forma contumaz insulta a diario en su medio.

No podíamos quedarnos impasibles ante una situación semejante. Por eso hemos interpuesto una denuncia que será seguida por otras, pues consideramos que sus ataques desmesurados e injustificados afectan tanto al terreno civil como penal. Esa denuncia, según nos comunican nuestros letrados (de los que últimamente también se mofa ese individuo) habrá entrado en el correspondiente juzgado de Las Palmas el viernes último o lo hará, como muy tarde, mañana lunes. Esperamos que no caiga en manos de la misma jueza con la que se entiende el sujeto que no mencionamos y que es íntima, dicen, de una periodista igualmente demandada por EL DÍA. Demanda civil que, al parecer, no ha sido admitida a trámite por tal cuestión de amistad. En cualquier caso, la tenemos apelada. Esperamos que se nos haga justicia. De nuevo decimos Justicia sí, pero justa. Jueces o juezas que dictan sentencias o absoluciones en paños menores, no. Una Justicia sin influencias, ni políticas, ni mediáticas ni amorosas. Tan sólo una Justicia que sea justa. Y entramos en materia.

¿PARA QUÉ ha ido Paulino Rivero a Estados Unidos? ¿Quién lo ha recibido? ¿Quién se cree que es Washington? Don Paulino, Washington es la capital del país que recibe a quienes llegan a él con la Estatua de la Libertad. Es la capital de los hombres y las mujeres libres. Don Paulino, estando usted en Washington, el jueves publicamos un artículo magistral, determinante, que lo deja a usted con el culo al aire. Y el presidente del Gobierno de Canarias no puede quedar con el trasero a la intemperie. ¿Quién es usted, don Paulino?, volvemos a preguntarle. Un colonizado, un indígena. Si al presidente de la Metrópoli, a Zapatero, no le hacen caso, imagínese usted (e imagínense también los lectores) el caso que le pueden hacer en la capital de la primera potencia mundial al presidente de una colonia disfrazada de autonomía. Tendrían mucho más en cuenta al presidente de Cabo Verde porque es el mandatario de una nación libre. Sin embargo, usted es un señor que se somete a la esclavitud colonial. Sólo por eso no merece ser recibido en ninguna parte; ni tampoco merece gobernar. No es usted nadie en el mundo porque no tiene ni libertad como ciudadano, ni dignidad como paisano. La tiene como persona, pero no como gobernante mientras no se plante ante el presidente del Gobierno de la Metrópoli y le diga que ya está bien de esclavitud. Nos han dicho que se reunirá usted con Zapatero esta semana. ¿Va a dejar pasar esta nueva oportunidad para decirle que debe iniciar cuanto antes las negociaciones para que recuperemos la libertad que nos fue arrebatada por la fuerza de las armas, y con un genocidio, hace casi seis siglos? Piénselo, don Paulino; en sus manos está entrar en el cuadro de honor de los prohombres de Canarias o ser despreciado para siempre por el pueblo.

HABLA usted de negociar aguas, don Paulino. En este momento nos parece muy oportuno transcribirle, por si todavía no lo ha leído debido a su viaje a Washington, el comienzo de ese significativo artículo de Ramón Moreno Castilla al que hacíamos referencia unas líneas antes. «A la vista de que don Paulino Rivero ?señala Moreno Castilla? sigue inmerso en aguas turbulentas, navegando contra corriente, pero guardando la ropa, y ante su grotesca demagogia, afirmando sin ningún rigor jurídico que "Canarias tenga un mar propio está más cerca", a la que sigue otra nueva sarta de disparates, paso de contestarle, ¡porque no hay peor sordo que el que no quiere oír! Por tanto, me ratifico en todos los extremos de mi artículo anterior, "¿Qué aguas territoriales?", del jueves 30 de septiembre, y del que EL DÍA se hizo eco en su editorial del siguiente domingo: "¿De qué mar territorial habla el presidente?".

PESE a nuestras advertencias, las noticias no son buenas. El viernes por la tarde conocíamos que Zapatero ha llegado a un acuerdo con el PNV y CC no sólo para aprobar los Presupuestos de 2011, sino para proporcionarle estabilidad al presidente socialista durante todo lo que queda de legislatura. Se nos pusieron los pelos de punta. ¿Le ha ofrecido Zapatero a Paulino Rivero iniciar esas mencionadas conversaciones para la independencia de Canarias? Qué va. Le ha prometido que Canarias saldrá beneficiada en los Presupuestos del Estado. Qué tomadura de pelo al pueblo: de nuevo unas migajas cuando los canarios podrían ser dueños enteramente de su presupuesto y de sus recursos; unos recursos que hoy rapiña la Hacienda española. Y en el colmo del simplismo político, Ricardo Melchior dando saltos de alegría porque se ha conseguido algo importante.

Lo único importante que se puede conseguir para Canarias es la independencia. Con libertad, dignidad e identidad, lo tendremos todo. Sin estos dones propios de todo ser humano, cualquier prebenda nos sobra por insuficiente. En consecuencia, la nueva oferta de Zapatero es un engaño. Las promesas del presidente del Gobierno español son inútiles incluso en el caso de que las cumpliera; algo sobre lo que albergamos serias dudas.

Sólo nos queda, como canarios colonizados y esclavizados, lanzar un SOS desesperado a Cuba, Venezuela, Argentina y, de forma general, a todos los países que padecieron el yugo español y fueron ayudados por los canarios a conseguir su independencia. Les pedimos a sus embajadores ante las naciones unidas que nos ayuden. Apelamos a sus cónsules en Canarias y a sus respectivos embajadores en Madrid.

En este punto conviene recordar lo expresado hace unos días por un lector en una carta enviada al director de EL DÍA: "La festividad del Día de la Hispanidad celebró un año más, entre otras cosas, el recuerdo del pasado hispano en América latina, olvidando que se trata de una deuda y de una culpa aún no saldada, en la que la Iglesia salió enriquecida de oro robado, teñido de sangre indígena. La Iglesia no ha devuelto nada del tesoro usurpado. El balance de la evangelización amerindia tampoco merece conmemoración alguna, sino subsanación. Sólo hay que conocer las declaraciones de los testigos oculares de aquel tiempo, como Bartolomé de las Casas, que pueden leerse por ejemplo en el libro ¿Quién está sentado en la silla de san Pedro?, Ed. La Palabra, Tomo 3, pág. 45: Los cristianos se metieron entre la gente, no tuvieron consideración ni de niños ni de ancianos, ni con mujeres embarazadas ni con las que acababan de dar a luz, abrieron sus cuerpos y descuartizaron todo, del mismo modo que si atacaran a un rebaño de ovejas. ¿Me permiten que siga la enumeración? Es una lista de crímenes infames: Hacían apuestas entre ellos, sobre quién de ellos podía partir en dos a una persona de un solo tajo de espada, abrirle la cabeza de un solo golpe de pica o sacarle las entrañas del cuerpo. A las criaturas recién nacidas las arrancaban por los pies de los brazos de sus madres y las lanzaban catapultándolas contra los peñascos.... Alabado sea el señor ?dijo Juan Pablo II durante su visita a aquellos países? que me ha conducido aquí, donde para gloria y honor de Dios ha empezado en este continente el tiempo de salvación. ¡Yo me avergüenzo de esa Hispanidad y de esa salvación! ¿No es motivo suficiente para que los pueblos que sufrieron esos atropellos por parte de España nos ayuden a nosotros, a los canarios, a los últimos colonizados de esa nación de historia tan sanguinaria, a recuperar nuestra libertad?".

La libertad es muy bonita, pero no la libertad que se respira en los países del mundo que están oprimidos o por el social comunismo o por jueces injustos. Qué sensación de libertad habrán experimentado los mineros chilenos que han sido rescatados esta semana. Una cápsula los ha devuelto a la vida. Usted, don Paulino, puede ser la cápsula de la libertad de los canarios, Y si no lo hace usted, lo hará la ONU. De ser así, usted y sus correligionarios tendrán que arrastrar el lastre de la opresión y el colaboracionismo con los españoles.

sábado, 16 de octubre de 2010

¿Somos indígenas, señor Rivero?

ANTE ALGUNAS NOTICIAS ya no sabemos si reírnos o llorar. Ayer, coincidiendo con nuestro primer siglo de existencia, publicábamos una información con el siguiente titular: "Rivero advierte de que no se apoyarán los PGE si no se reconocen las aguas". Qué engañifa. Qué tomadura de pelo al pueblo, tanto por el presidente del Gobierno de Canarias como del hombre que está hundiendo a España: José Luis Rodríguez Zapatero. ¿Es que no nos lee usted, señor Rivero? ¿Es que no lee a un experto en Derecho Marítimo Internacional como Ramón Moreno Castilla? ¿Cómo es posible que usted, que tanto viaja (acaba de estar en Washington) no se haya enterado todavía de que Canarias no puede tener aguas propias mientras no sea una nación soberana? Estamos en la Zona Económica Exclusiva de Marruecos, señor Rivero. Más allá de las doce millas de mar territorial contadas desde la costa de cada isla son las autoridades de Rabat las que mandan. Y eso de momento; cuando Marruecos quiera, Canarias pasa a ser una de sus provincias con mar territorial y todo.
Estamos convencidos de que todo esto lo sabe usted, señor Rivero, al igual que lo sabe el señor Zapatero. Los dos saben que este Archipiélago no está en aguas españolas. Por lo tanto, de nada sirve que el presidente del Gobierno canario le exija a Madrid que delimite las aguas Canarias. Las autoridades de la Metrópoli pueden cometer muchos abusos contra nosotros (y de hecho los cometen constantemente), pero un país fuerte como Marruecos no les va a permitir que conculquen el Derecho Internacional. En pocas palabras, su petición es absurda, señor Rivero, salvo que sea usted un taumaturgo; es decir, un mago, una persona capaz de sacar un conejo de una chistera o realizar otros prodigios similares. Es en este sentido en el que empleamos el término mago, y no referido a un personaje que se viste con el traje típico para acudir a una romería. ¿En qué secreto está usted, al igual que el señor Zapatero, para decir que pueden convertir en canarias, sin ser antes Canarias un país soberano, unas aguas que internacionalmente le pertenecen a Marruecos? Aunque, bien pensado, si Zapatero es capaz de vender lo que no es suyo; si es capaz de haberle prometido a usted y a todo su Gobierno una inversión de 25.000 millones en diez años sin cumplir luego ni el primer plazo, también es capaz de haberle vendido la trola de las aguas canarias. Lo inaceptable es que usted se lo haya creído. ¿Es que no ha escarmentado todavía de las mentiras del presidente de la Metrópoli?
Está usted quedando en ridículo, don Paulino. Y lo que es peor, está dejando en ridículo a los canarios. Usted sabe que la independencia es la única salida. Mientras no seamos un estado archipielágico sino el archipiélago de un país que está muy lejos, en otro continente, no podemos reclamar nada. Bastante tenemos, insistimos, con que Marruecos no nos reclame a nosotros. A ver qué hace entonces su amigo el señor Zapatero. Amigo suyo y también de doña Oramas, don Perestelo y del otro, al que nunca nombramos porque es un infeliz político que no cuenta para nada. Mucho nos tememos que, llegado el caso, Zapatero hará lo que hizo Arias Navarro en 1975, cuando presidía el Gobierno de un Franco ya moribundo: salir corriendo de Canarias como entonces se salió del Sahara. Deseamos que los españoles se marchen de Canarias cuanto antes, aunque no para caer de inmediato en manos de Marruecos. Nada tenemos contra Marruecos (incluso estamos seguros de que disfrutaríamos de más autonomía), pero no queremos ser marroquíes de la misma forma que no queremos ser españoles. Aspiramos a ser lo que realmente somos: canarios. ¿Es mucho pedir tener nuestra propia identidad?
Se lo repetimos, señor Rivero: si usted consigue lo imposible, deberemos reconocer que es un taumaturgo. De no ser así, sólo podemos concluir que Zapatero miente una vez más. Eso significa que el presidente español sigue considerándonos unos indígenas a los que se contenta con cuentitas de colores y otros abalorios, al igual que engañaban los conquistadores a los amerindios. ¿Somos indígenas, señor Rivero? ¿Va a permitir usted que Zapatero, y en general todos los peninsulares, se sigan riendo de nosotros?

martes, 12 de octubre de 2010

No nos estamos tomando en serio

NO NOS ESTAMOS TOMANDO a Canarias en serio ni a sus habitantes como se merecen y sí estamos aceptándonos como indígenas colonizados y humillados. La gente de bien, los bien nacidos, las criaturas de Dios que somos todos los que venimos al mundo, no ignoramos que Canarias era un pueblo, una nación, con todas sus estructuras y bendiciones de la naturaleza física, geográfica y humana, cuando los canarios se vieron todos atropellados por los forajidos de un ejército regular y mercenario enviado por Castilla para conquistar estas tierras ajenas, e incorporarlas política y económicamente en beneficio suyo. Es decir, de Castilla; de España, que estaba acabándose de conformarse al mismo tiempo que se cometía la villanía, el genocidio y el holocausto de los canarios.
No tienen perdón de Dios que los que hoy dirigen nuestros destinos como consecuencia de una política y un gobierno que deriva de una Constitución para una nación continental, europea, no tienen perdón de Dios, insistimos, que no se hayan plantado para pedir la independencia de un pueblo esclavizado y avasallado desde hace casi seis siglos. Lo peor para la suerte de este pueblo, el pueblo canario, es que esos que no hacen nada pueden exigir sin ningún riesgo físico ni político el establecimiento de las conversaciones que harán de Canarias una nación soberana. Una nación en la que vivan libremente y con dignidad los descendientes de los guanches e incluso los canarios que, siendo hijos de peninsulares, del continente europeo, hayan nacido en estas Islas.
Hemos hablado siempre con la nobleza, la franqueza, la sinceridad y la valentía que les ha faltado a las generaciones anteriores a la nuestra por el temor a la prisión y a la muerte. Hoy el mundo es otro. Hoy el mundo no admite la esclavitud en ninguna de sus formas; ni antiguas, ni modernas. Por eso la ONU, sensatamente, estableció en su Resolución 1.514 del Comité de Descolonización de los Pueblos, que hay que descolonizar los territorios sometidos a naciones extranjeras. El ejemplo más típico, el primero y más antiguo de lo que es una colonia, lo tenemos en el archipiélago de las Canarias. Unas islas en las que vivía un pueblo libre, que hoy es una piltrafa. Un pueblo, que fue afortunado y hoy pasa hambre, don Paulino. ¡Hambre, don Paulino! Don Paulino, repare en que usted y sus servidores en Madrid, a los que el pueblo les dio la confianza, están obligados a pedir la libertad de estas Islas, salvo que usted sepa que si lo hace se producirá un movimiento sísmico que las haga desaparecer en el océano. Si no es por esta razón, ninguna otra de índole política justifica su gravísima irresponsabilidad.
Don Paulino, hemos creído y creemos en usted hasta que usted deje de ser. Pero no queremos que deje de ser y tenga que vivir despreciado por su gente. Usted, la Niña de Madrid, don Perestelo, los españolistas y colaboracionistas y los cómplices. La independencia, don Paulino, es inevitable. Llegará más tarde o más temprano. ¿Por qué dejar que el pueblo pase hambre, cuando podemos ser el país más rico del mundo?
Canarias está sumida en el hambre, la corrupción, las flagrantes injusticias de la Justicia y la desesperación, mientras cunde el asqueroso politiqueo de casi toda la clase política. Y un punto y seguimos para decir que elogiamos la actitud, el comportamiento y la gestión de algunos alcaldes, no sólo los ya premiados por su permanencia en sus puestos, sino los que aún están ahí haciendo frente a las dificultades que nos impone el desgraciado Gobierno que impera en la metrópoli, en España, y cuyos dislates repercuten en Canarias. Y ojo, canario; ojo, tinerfeño: no votes por la miseria. No votes por el bolchevismo que es hoy lo más despreciado en el mundo por sus resultados criminales y desgraciados. No te dejes engañar por ningún bolchevique, por ningún socialista e incluso por ningún popular que no sea del pueblo. No te dejes timar aunque se arregle el bigote y se vista con chaqué o con frac. Casi todos son viles traidores que rayan la línea de la prisión y de la sangre de los demás.
Predicamos el pacifismo de la misma forma que predicamos una Justicia justa. Y como tanto hemos escrito de la Justicia, y para que no haya dudas, prometemos que en un tiempo indeterminado, aunque ese tiempo llegará, haremos un resumen de la labor de quienes están llamados a juzgar con justicia y que, en vez de hacerlo, cometen injusticias inadmisibles increíbles. Aventuramos que algunos jueces, al margen de los que tenemos "situados" en un contencioso que hemos llevado hasta el Tribunal Supremo, serán cuestionados por sus inconcebibles injusticias. Sólo el relato que haremos de la actuación de una jueza hablará de las conductas similares de otros magistrados de los que venimos siendo víctimas. Respetamos a la Justicia, pero obedecemos a nuestra verdad y honradez, que están sufriendo mucho. El caso del profesor de la Universidad de La Laguna (pobre Universidad en la que ya no quieren matricularse los alumnos, que encierra una masa antitinerfeña y antisocial) clama al cielo. Insulta gravísimamente y con publicidad en prensa, que es un añadido agravante, pese a lo cual lo absuelve un juez, la Audiencia provincial determina que debe ser procesado, apela el demandado y otro juez o jueza (no queremos decir si es hombre o mujer) vuelve a archivar la causa. Un profesor que ha llamado a José Rodríguez "miserable", "engendro" y "desgraciado" entre otros epítetos. No conocemos ni sabemos quién es ese profesor. Sólo sabemos su nombre que nos ha sido proporcionado por nuestra denuncia. Tampoco ese profesor nos conoce a nosotros.
Todo esto ha sido una orgía orquestada por la prensa canariona con repercusión en la prensa de Tenerife; orquestada también por esa podredumbre que se refugia al amparo del Alma Mater lagunera. Qué atropello, qué indignación, qué vergüenza sentimos por esta institución a causa de los ruines que se cobijan en ella, y conspiran contra Tenerife. Desde ahora, y de cara a 2011, reclamamos que no se vote a los partidos estatistas que no defienden a Canarias ni a su libertad, ni se vote a los nacionalistas españolistas y amantes de la españolidad. Hay que votar por los movimientos patrióticos canarios. Por los nacionalistas puros, que todos conocemos y algunos de cuyos nombres ya hemos dado: Hilario Rodríguez, Juan Jesús Ayala, Antonio Cubillo, José Luis Concepción, Francisco García-Talavera y tantos y tantos que hoy predican sus contundentes razones independentistas y están exponiendo semanalmente sus ideas. Y no olvidamos a Antonio Cubillo, que junto con Secundino Delgado, Nicolás Estévanez y tantos mártires del pasado han tratado de enderezar el camino de su tierra canaria.
Hay que acudir a las elecciones de 2011 para salvar a Canarias, no a los barraganes y barraganas de la política. A Cubillo le decimos desde ahora que aceptamos como posible, si el pueblo así lo quiere, su Constitución, aunque se redactará otra para que los ciudadanos elijan. Le aconsejamos que retire su áfrico y su amazigh. Seguiremos con el euro. Es decir, con la lengua española, la cultura española y una economía que es la del mundo: europea, africana o norteamericana; la economía que corresponde a un país potencialmente más rico de lo que actualmente es por lo que está a la vista de todo el mundo: su posición estratégica, que hasta los norteamericanos envidian.
Hay que salir a la calle. Hay que resistir pasivamente las embestidas de carácter económico fiscal, tanto locales, como insulares, regionales y nacionales, que salen actualmente en forma de impuestos -igual que salían de las colonias españolas americanas en galeones de oro- con destino a Madrid, hasta que Canarias se recupere en el plano económico y recobre su libertad y pueda comer en su casa sin tener que acudir a los comedores sociales. ¡Qué increíble y dramática situación! Entonces empezaremos a gobernar en serio. El modelo de gobernar que se practica hoy es una pantomima que nos cuesta mucho dinero. Y seguimos encadenados a España, esa nación de allá lejos.
No obstante, tantos sucesos políticos y judiciales, seguimos confiando en don Paulino y en la Justicia justa.

domingo, 10 de octubre de 2010

Una joya en manos de los españoles

Un domingo más no nos importa decir que gracias a EL DÍA y a nuestras advertencias, lo mejor intencionadas posibles, patrióticas o que reflejan el sentir del pueblo recogido de las esquinas de las calles y de todos los lugares del país canario, no nos importa decir, lo repetimos, que gracias a nosotros no hemos desaparecido como Isla ni como Archipiélago. Gracias a esta Casa no han barrido con unos y con otros tanto algunos canarios como ese país llamado España que nos coloniza. Porque los intentos de los unos y los otros son tenaces, crueles e incivilizados.

Lo hemos dicho ya en otras ocasiones: todavía quedan patriotas de los antiguos. Aunque la juventud que surge ahora, perjudicada por los políticos que padecemos, nace ya con la sangre de la canariedad en sus venas. Los jóvenes saben, debido a su preparación y a su cultura, que no somos españoles. Lo somos políticamente y por la fuerza. O por la fuerza y políticamente. Y el joven canario no quiere ser español; quiere ser un nacional o un súbdito de su nación canaria soberana. Son estos jóvenes en los que confiamos de cara a nuestro futuro. No obstante, para que el futuro de ellos sea mejor que el que tienen en nuestra lamentable situación actual, es necesario barrer sin vacilaciones a toda la podredumbre; a todos los políticos indignos de su condición de servidores del pueblo, que siguen en cargos de una forma tan descarada que dan asco. Es decir, que siguen legislando al tuntún y asistiendo con el atuendo debido a todas las romerías y folclores populares en busca de votos para perpetuarse en la poltrona. Para no perder los coches oficiales, las dietas y los altos sueldos que se suben sin contemplaciones cuando les viene en gana (como han hecho los diputados y diputadas del Parlamento de Canarias, entre ellos el defenestrado don Santiago Pérez) mientras el pueblo pasa hambre, pero eso se va a acabar. Se va a acabar porque la independencia que pretendemos traerá un civismo equiparable al de la juventud europea culta; al de la juventud norteamericana culta, asiática culta, e incluso australiana y africana cultas y preparadas. Salvo excepciones, los mayores de hoy, tanto los políticos como los aspirantes que pululan a su alrededor, ya tienen el virus, ya padecen la infección del egoísmo y la corrupción. Eso se nota y se deduce de sus intervenciones allí donde actúan.

EN EL DÍA cometemos una osadía: decimos las cosas con crudeza y abiertamente. Una osadía para los enemigos de Canarias, porque para los patriotas es una virtud y así nos lo hacen saber a diario con sus numerosas cartas y llamadas. Gracias a esta actitud noble con el pueblo canario y sus ancestros hemos evitado muchos descalabros para nuestra Isla. Desastres que en algunas ocasiones podemos calificar de mayores, en otras de menores y en otras de inconcebibles. Un ejemplo de los inconcebibles es que la sangre de Tenerife se quisiera controlar desde Las Palmas. Lo intentó la "insigne" o ínclita María del Mar Julios. Una política inservible (como persona nos parece muy respetable, igual que cualquier ser humano) que aún la mantienen en Coalición Canaria no sabemos por qué ni a cuenta de qué. Veremos qué será de ella en las próximas elecciones.

Son muchas las insatisfacciones que seguimos teniendo a pesar de nuestros denodados esfuerzos para defender a Tenerife de la rapiña canariona y a toda Canarias del saqueo colonial español que, casi seis siglos después de la genocida conquista sufrida por este pueblo, sigue tan vigente como el primer día. Una de esas insatisfacciones es no haber logrado el escáner de mercancías para el puerto de Santa Cruz. Algo por lo que denostamos con dureza al Partido Socialista, que le regaló un escáner a Las Palmas pero se lo negó a Tenerife. Y eso a pesar de la vergonzosa manifestación de las autoridades tinerfeñas. Recuerden nuestros lectores quienes estuvieron en ella. ¡Qué humillación! Tengan presentes los tinerfeños las caras y los nombres de los que nos negaron el escáner, porque jamás deben volver a salir elegidos por esta Isla. Lo repetimos: jamás porque son viles traidores políticos a su gente. Y no queremos ser más explícitos respecto a sus nombres por respeto a ellos mismos y al partido en el que militan, que no tiene culpa de la torpeza de sus malvados dirigentes. Y entramos en dos asuntos de los que hemos querido hablar días atrás, aunque nos lo ha impedido la urgencia de temas actuales.

EN PRIMER lugar, recuperamos un par de párrafos del artículo publicado el 25 de septiembre en EL DÍA por nuestro colaborador Infante Burgos, referido al embajador de Estados Unidos en España y a su visita a Canarias. "Afirmó que la situación de Canarias "multiplica" sus oportunidades de negocio y que existe "mucho interés" en fomentar la inversión de empresas norteamericanas ?a ver si es verdad?. Confirma algo que tampoco hay que ser muy listo para verlo y que por eso algunos llevamos años repitiendo y repitiendo: cuanto más desarrollo haya en África, mejor para los Estados que componen el continente, mejor para la economía de Europa y de Norteamérica, mayor estabilidad y seguridad para todos. Hay que entender que las relaciones de EE.UU. con España son buenas y que el embajador no se va a meter en berenjenales, pero siendo franco en un momento determinado calificó a las islas como "joya geoestratégica desconocida". En lo que, viniendo de todo un peso pesado norteamericano, es una confirmación de que el modelo de rincón turístico no es el único que nos conviene y que para explotar las posibilidades tenemos que tener la máxima independencia posible".

Una joya geoestratégica. ¿Cuántas veces hemos dicho lo mismo en estas páginas? ¿Cuántas veces hemos repetido que con nuestros recursos y con la posición geográfica que disfrutamos podemos vivir como lo hacen los países más ricos del mundo? Sin embargo, los españoles (y aun los amantes de la españolidad, que actúan como españolistos) nos hacen creer lo contrario. Tratan por todos los medios de que pensemos que dependemos exclusivamente de ellos.

LO CIERTO es que la economía canaria es viable sin las ayudas europeas. Es lo que manifestó el independentista Carlos Navarro cuando, en nuestra edición del pasado domingo, fue preguntado al respecto: "Sí, no tengo lugar a dudas, a pesar de lo que quieran hacer creer a nuestra gente determinados políticos con ideas agotadas y sin capacidad de visión más allá de sus propios intereses. Las ayudas europeas se acabarán. Tenemos que dejar de practicar la mendicidad y apostar por la autosuficiencia. Nos encontramos en un enclave geográfico clave por la cantidad y facilidad de acceso a materias primas y con una potencialidad sin par para internacionalizar nuestra economía y abrirnos al mundo sin molestos intermediarios de por medio". Más claro, imposible, añadimos por nuestra parte.

Qué vergüenza que un país de nuestra proyección internacional (Canary Islands) tenga que sufrir y decir que es español, si está situado allá, en las quintas timbambas de España. Y lo que es peor, le han echado encima a otras "patrias" europeas para ser colonia de más países; para ser región ultraperiférica de Europa. El colmo de los colmos. A ver qué continente es ese en el que nos han incluido.

Mientras tanto, seguimos bajo la espada de Damocles marroquí. Cuando Marruecos pida Canarias, España hará lo mismo que hizo con el Sahara: salir corriendo y entregarnos a Mohamed VI, de igual forma que se le entregó el Sahara a Hassan II.

EN RESUMIDAS cuentas, lo que queremos los canarios, en base a los argumentos históricos expuestos, a nuestra actualidad y a nuestra potencialidad por la situación estratégica que hoy disfruta España pese a que nos pertenece a nosotros, es que Canarias sea declarada nación y adquiera su estatus como tal en todos los foros internacionales. Habrá impedimentos y disputas (somos conscientes de ello), pero la razón terminará por imponerse, incluso a pesar de los pérfidos políticos que nos gobiernan actualmente. ¿Por qué son otros los amos de estas Islas y sus gentes? ¿Por qué Canarias no le pertenece enteramente a los canarios? ¿Por qué no pide la independencia de una vez, don Paulino?

jueves, 7 de octubre de 2010

Otra vez la majadería del autogobierno

PARA NUESTRO ASOMBRO, seguimos leyendo noticias en las que el actual presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, pide en Madrid lo que no tiene que reclamar, mientras que continúa sin pedir lo que debe exigir para que Canarias pueda aspirar a un futuro digno y sin hambre. Y que nos perdone el lector por estos caracoleos lingüísticos. Ayer, sin ir más lejos, volvíamos a leer en la prensa que Rivero tensa la cuerda con Madrid para conseguir más cuotas de autogobierno. Al parecer, eso es lo que le exige el presidente canario a Zapatero para darle los votos de doña Oramas y don Perestelo en el asunto de los Presupuestos Generales del Estado español. Sin embargo, lo repetimos un día más, el autogobierno sin independencia es insuficiente; no sirve para nada.

Seguimos sorprendidos e intrigados por el secreto o los secretos que poseen tanto el señor Rivero como su Niña de Madrid. Decimos de Madrid porque doña Ana Oramas ya no es de La Laguna, de Tenerife y de su gente; ahora es de Madrid y de Zapatero cuando está por tierras peninsulares, y de Las Palmas cuando viene a las Islas los fines de semana. La Laguna ya no es nada para ella, al igual que tampoco lo es el periódico EL DÍA; su insultador, según dice, aunque no lo ha podido demostrar.

Autogobierno sí, don Paulino, aunque sólo si es total; algo, de ser así, que tiene un nombre: independencia. O soberanía, que es lo mismo, pese a que algunos prefieren este término porque están cohibidos aún por el terror que los españoles les han metido en el cuerpo durante casi seis siglos y no se atreven a hablar abiertamente de independencia. El autogobierno absoluto es lo único que nos sirve. Lo decimos hoy, lo decíamos ayer y lo seguiremos repitiendo todas las veces que sea necesario. Los conceptos de libertad, identidad y dignidad del pueblo canario se están convirtiendo en el lema de los independentistas; de los patriotas que no admiten la engañifa autonómica con la que enmascaran los españoles ante Europa y ante el mundo la ignominiosa condición colonial de Canarias.

Volvemos a preguntárnoslo: ¿en qué secreto está don Paulino Rivero? Estamos convencidos de que no es ni un traidor a su gente, ni un cobarde. Todo lo contrario; el presidente es un hombre valiente y leal. Traidores son los tinerfeños que no defienden a Tenerife sino a Las Palmas y los canarios que no defienden a su tierra sino a España, que es la nación opresora de los seres humanos que un día habitaron estas Islas con entera libertad. Y no vamos a retroceder en la historia (lo hemos hecho en muchas ocasiones) para recordarle a todos cuál es la nación que sojuzga a los canarios y los mantiene en la esclavitud (antes la esclavitud de las cadenas, hoy la administrativa) desde el siglo XV. Porque somos menos que sirvientes que comen de las sobras de sus señores; somos lacayos sumisos que sólo pueden aspirar a las migajas que caen de la mesa de sus amos. Con eso se contenta doña Ana en Madrid. Porque pedir autogobierno, perdone usted que se lo digamos de esta forma tan directa, señor Rivero (y esperamos que no se lo tome a mal), es seguir pidiendo migajas; es seguir lamiendo las botas del amo como un perrito fiel que salta de alegría cuando su dueño le echa un hueso.

Convencidos como estamos de que Paulino Rivero no es ni un traidor ni un cobarde, le pedimos que nos diga en qué secreto está para no pedir la independencia de su tierra. ¿Puede usted contestar a la pregunta que le hace un medio como EL DÍA? ¿Qué le aconseja no reclamar la independencia ya? ¿Piensa usted que la esclavitud de Canarias es justa y tolerable? ¿Fue justa la conquista genocida que sufrieron los habitantes de estas Islas? ¿Es que no fue un crimen de lesa humanidad el sacrificio de tantos hombres y mujeres, niños y niñas? Don Paulino: piense que la vida es breve. El tiempo pasa y la vida se nos va de las manos sin que nos libremos de la dependencia de los españoles; del sometimiento a unos intrusos que ocupan un archipiélago situado en otro continente, en el que entraron sin haber sido llamados y de muy mala manera.

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Don Paulino, usted sabe muy bien que Canarias es la nación de los canarios, y no pertenece a España; así de simple. Don Paulino, díganos usted: ¿tiene miedo a los españoles, tiene miedo a los amantes de la españolidad y a los españolistas? Don Paulino, ¿es usted un patriota o abandona a su pueblo porque ha recibido alguna amenaza o conoce alguna mínima razón o está asustado? Defínase o abandone, y si decide abandonar, pida primero con toda naturalidad, sin temor, la libertad que reclama el pueblo canario, aquella que le arrebataron los españoles. Don Paulino, no invocamos a doña Ana porque es una política claramente vendida a España y a los canariones. Don Paulino, los canarios queremos, lo decimos por enésima vez, nuestra libertad, nuestra identidad y nuestra dignidad. Ser dueños de nuestros recursos y riquezas, vivir con la abundancia que poseemos, con el bienestar que nos merecemos y que hoy estamos mendigando desvergonzadamente a España.

Don Paulino, aunque parezca mentira, seguimos confiando en usted. Estamos seguro que dará el puñetazo sobre la mesa y pondrá lo que debe poner para restituir el honor, la libertad y el bienestar de los canarios.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Condenados sin juicio por defender la libertad

NOS FORTALECE en nuestra lucha el interés que se toman algunos periódicos canariones "grancanarios" en leer, y hasta reproducir textualmente, nuestros comentarios y editoriales. Ladran porque cabalgamos. Vamos con paso firme hacia la liberación de Canarias. Hacia la independencia. Hacia la libertad, que es el mayor tesoro que posee cualquier ser humano después de la vida. La vida y la libertad que les arrebataron a muchos de nuestros antepasados los viles invasores españoles cuando se apoderaron de estas Islas por la fuerza. Ese es nuestro delito: defender la libertad, la dignidad y la identidad de los canarios. Por eso nos quieren condenar, como asegura un periódico de Las Palmas que lo harán a raíz de la denuncia que ha presentado don Santiago Pérez contra nosotros. ¿Por qué sabe el director de ese medio que vamos a ser condenados, si todavía no se ha celebrado el juicio? ¿Tiene él algún conocimiento íntimo del funcionamiento de la Justicia que nosotros desconozcamos? Hasta donde sabemos, y queremos suponer, los jueces y las juezas sólo hablan de los asuntos judiciales donde tienen que hacerlo: en los juzgados y con la toga puesta, pero nunca en paños menores y entre las sábanas porque eso sería degradar a una institución respetable que respetamos, aunque no sea nuestra Justicia. Cuando Canarias se constituya como nación independiente, tendrá una Justicia propia que será muy justa y nada tendenciosa.

Don Santiago Pérez pertenece ya al pasado político de este Archipiélago. Su desaparición de la vida pública está siendo festejada ampliamente, según leemos en los periódicos regionales, por la mayoría de sus compañeros de partido. Todos están hartos de su intransigencia, de su bolchevismo, de su leninismo y su estalinismo. Santiago Pérez ha perdido todas las elecciones a las que se ha presentado porque, como decimos un día más, el pueblo no lo quiere. A estas alturas sólo lo apoyan los nostálgicos de la existencia de la Unión Soviética. Si una jueza (o un juez) ha de condenarnos por decir esto, que lo haga. Está en su derecho. El mismo derecho que nos asiste a nosotros para apelar la sentencia hasta donde nos dejen llegar. Hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, si fuese necesario. A ver si vamos a ser también responsables del descalabro político de don Santiago. De nuevo le recomendamos a José Miguel Pérez, secretario general del PSC-PSOE, que se aparte de este individuo de mala catadura política, como lo han hecho insignes socialistas. Entre ellos, el propio Jerónimo Saavedra, que es un hombre de bien.

Santiago Pérez ha sido el segundo socialista nefasto en caer por la mano de sus propios correligionarios. El primero fue el innombrable Juan Fernando López Aguilar, que siendo canario llegó a la fuerza desde Madrid para instaurar el chequismo político entre nosotros. Hoy vive políticamente desterrado en Bruselas. Queda un tercer socialista ruin todavía en pie para seguir haciéndole daño a Tenerife como el caballo de Troya que es: Juan Carlos Alemán. Un canarión infiltrado que, desde la Mesa del Parlamento, se ha permitido insultar al editor de EL DÍA. Y lo hizo, para más inri, de forma gratuita y sin venir a cuento. Tiene suerte de que José Rodríguez no lo haya demandado aún por intromisión en su vida profesional y empresarial.

Juan Carlos Alemán es otra de las maldiciones de Tenerife. ¿Quién es este político, igualmente inservible, para ponerse a opinar después de las primarias del PSOE, si durante meses, incluso durante años, ha permanecido callado cobrando el sueldo parlamentario que se subió, junto con las demás señorías, a costa del hambre del pueblo? Que se marche de una vez. Que se dedique a sus actividades privadas, si es que las tiene. Que no siga viviendo a costa de los canarios.

También sigue pululando en los cargos políticos otro socialista que nos ha traicionado miserablemente, cuyo nombre no queremos hacer público hoy para no añadir más leña al fuego. Otro caballo de Troya de Las Palmas en Tenerife que, desde los cargos importantes que ha ocupado, ha demostrado sobradamente no amar a esta Isla. ¿Cuándo desaparecerán estos miasmas de la política a los que nos referíamos en nuestro editorial de ayer? Indudablemente cuando seamos un país inde- pendiente sin partidos estatales españoles que sólo defienden el interés de la Metrópoli. Canarias tendrá sus propias fuerzas políticas que abarcarán todo el espectro ideológico, pero siempre con el denominador común de ser canarias. Es decir, de buscar el bienestar perdido de estas Islas y sus habitantes.

martes, 5 de octubre de 2010

Huelga general patriótica en Canarias

UNAS MEDITACIONES rápidas antes de entrar en la esencia de este editorial de hoy. ¿Se retirará don Santiago Pérez de la política después del descalabro que sufrió en las primarias socialistas? ¿No se ha percatado aún de que en Tenerife, en La Laguna (en su tierra, en definitiva) no lo quieren porque es un político ruin? Un político que usa y abusa de los juzgados para denunciar obras que benefician a Tenerife y a gente honrada de esta Isla, como es José Rodríguez. Recordamos que el editor y director de EL DÍA ha sido objeto de dos de sus denuncias: una a título personal y otra a través de la empresa que edita nuestro periódico. Se nos acusa de xenófobos y racistas. Algo increíble, como increíble resulta que se moleste a la Justicia por esto. ¿Por qué nos denuncia don Santiago Pérez?, se preguntan nuestros lectores en las cartas que nos hacen llegar. Pregunta de fácil respuesta: por las críticas que hemos hecho a sus actuaciones estrictamente en lo político.

Por nuestra parte, y con la esperanza de que esta sugerencia no dé pie a una nueva denuncia contra esta Casa, le aconsejamos a don Santiago Pérez, después del nuevo y vergonzoso fracaso, que se retire de la actividad pública. Que se dedique a su despacho, si es que lo tiene, o a su actividad docente en la Universidad de La Laguna. Lo que percibirá en el futuro conjuntamente por ambas actividades quizá llegue a lo que se embolsa actualmente como diputado del Parlamento de Canarias, donde casi podemos decir que le regalan el sueldo porque su contribución al bienestar del pueblo canario (que es el principal deber de un político elegido por los ciudadanos) ha sido, hasta hoy, prácticamente nula. Pobre Parlamento, pobre Tenerife, pobre Canarias si don Santiago Pérez vuelve a caer en la Cámara legislativa regional. Pobres de nosotros también, porque perderemos los juicios que tenemos pendientes con él debido a su "habilidad" como letrado. Además, tenemos en contra a los jueces que han permitido escapar indemnes a quienes han cometido delitos por proferir insultos inconcebibles contra el director de EL DÍA. Insultos públicos y publicados, pese a lo cual no han sido tenidos en cuenta por los tribunales. Por eso hemos apelado a instancias superiores. Al final, en Canarias, en Madrid o en Estrasburgo la justicia resplandecerá. Mientras tanto, a don Santiago le recomendamos que se ponga la gorrita leninista que usa, que se ocupe de sus asuntos particulares y que deje tranquilo al pueblo tinerfeño y canario. En cuanto al ya candidato de los socialistas canarios a la presidencia del Gobierno autonómico, le recomendamos a José Miguel Pérez que no perjudique al PSOE admitiendo en sus filas de mando a un sujeto político de la catadura de Santiago Pérez.
Por otra parte, nos han dicho que ha cesado cierto director de un medio de poca monta y menor difusión. Un chiquito ágrafo pero muy atrevido al que, equivocadamente, se llevan para incluirlo en una lista electoral de La Laguna. Qué torpeza. Su sola presencia supondrá una pérdida de votos para quien se ha dejado embaucar por su verborrea vacía. Qué lástima recurrir a un iletrado, con la cantidad de jóvenes canarios tan bien preparados que hay hoy en día. Decididamente necesitamos la independencia para que de una vez entren nuevos políticos. Y pasamos a la materia de este editorial; es decir, al fondo de nuestro pensamiento.
Nos duele Canarias como a cierto político del pasado, inteligente, culto, civilizado y hombre cabal, le dolía España. La España ruin que hoy lo ha vuelto a ser de la mano de los socialistas de Zapatero. En medio de este estercolero político nos preguntamos: nosotros los canarios, los que estamos lejísimos de Madrid, ¿por qué somos españoles? La respuesta de nuevo es muy fácil: por la fuerza. Por la crueldad que sesgó la libertad de este pueblo aplicando la esclavitud y la tortura. Porque los españoles cometieron un genocidio en su tiempo. Porque causaron el holocausto de un pueblo que existía con sus costumbres, jerarquía, cultura, familia, con seres humanos, hombres, mujeres, niños y niñas, todos ellos masacrados por esa crueldad española a la que nos referimos. No se concibe que, pasados casi seis siglos, sigamos siendo oficialmente españoles.

No podemos olvidar que la resistencia a los criminales españoles que formaban el ejército regular y mercenario enviado por Castilla duró en Canarias casi cien años. Casi un siglo de conquista. Que nos digan los españolistas y los amantes de la españolidad por qué somos españoles. Lo raro es que sigamos siendo españoles y no se haya echado el pueblo a la calle con banderas, pitos, y megafonía, pero nunca violentamente. Ni tan siquiera empleando un envase de silicona. Pacíficamente, insistimos. ¿Por qué no realizar la huelga general de la que habló Antonio Cubillo el sábado último en su artículo (excelente artículo) titulado "Preparando una huelga general patriótica"? Recomendamos a nuestros lectores que, con los medios que posean, lean ese artículo de Cubillo. "Es, pues, muy importante que desde ahora se vayan preparando estas jornadas de tres días como mínimo, de Huelga General Patriótica, si queremos convertirnos en una nación, en la futura República Federal Canaria, dueña de estas tierras y de nuestras aguas marítimas, donde puedan vivir en paz nuestras futuras generaciones", señala Antonio Cubillo. "Hay que hacer un esfuerzo nacional con la participación máxima de todo nuestro pueblo en todas las esferas para prepararla, pero no debemos dejar pasar el tiempo ni dejar que termine este año 2010, que es fundamental para nuestro futuro y nuestros justos derechos nacionales que nos pertenecen, en tanto que somos un pueblo africano colonizado." ¿Qué podemos añadir por nuestra parte, salvo decir amén?

Pensamos que la Intersindical Canaria, un sindicato que no consideramos españolista (como es el caso de UGT y CCOO), podría encargarse de organizar esta huelga, sin piquetes ni silicona. Mientras tanto, al pueblo llano le pedimos que si ven las fotografías o los nombres en los carteles de las elecciones de 2011 (que ojalá no lleguen a celebrarse porque comienzan antes las conversaciones para el traspaso de poderes de la Metrópoli a Canarias) a alguno de los que han estado engañando al pueblo, es decir, a todos los que hoy tienen cargos, desde los más altos a los más ínfimos, no les den ni un voto. Todos los votos para los nacionalistas de probado nacionalismo y patriotismo. Es el caso de Hilario Rodríguez, Juan Jesús Ayala, García Talavera o todos cuantos se integran y se puedan presentar por el Congreso Nacional de Canarias, de Cubillo, si es que acude a las elecciones, y por el Movimiento Patriótico Canario de José Luis Concepción, que sí estará presente. Es decir, les pedimos a los canarios que voten por esas ráfagas de aire puro y fresco y de renovación que hemos citado otras veces.

Don Paulino, otra vez se lo preguntamos: ¿qué secretos posee usted, si es que le han dicho algo, para no haber pedido ya la independencia de Canarias, de forma que volvamos a ser la nación que éramos, que somos y que queremos volver a ser con nuestro Estado propio? ¿Qué secretos tiene usted?, insistimos. ¿Qué secretos tiene su Niña de Madrid? ¿Por qué usted, siendo nacionalista, se ha puesto también en brazos de los socialistas pactando con ellos? ¿No es eso traicionar al pueblo? Don Paulino, usted no es un traidor. O usted es muy diplomático, o está en el secreto de la germinación, o tiene un miedo cerval a que lo encierren o lo fusilen. Y eso hoy ya no se estila. Don Paulino, ni el Ejército, ni las fuerzas policiales, emplearán ni una bala, ni una porra, ni un bote de gas contra el pueblo canario. Porque todos, hasta el último de los godos, son conscientes de que el pueblo canario ha sido muy maltratado por España. También saben que le toman el pelo a usted, a la Niña, a Perestelo y al otro; al que no cuenta para nada, pero también le toman el pelo.

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La pavorosa cantidad de parados, de canarios que están sin empleo; la tremenda cantidad de empresas desaparecidas, la corrupción, el hambre, la miseria, en fin; la diversión de los políticos y la orgía que ya preparan para 2011 ¿no justifican una huelga general patriótica en Canarias? ¿No justifican buscar y respirar ráfagas de aire puro y fresco y no miasmas políticas? ¿No justifican la necesidad de una nueva política y de nuevos políticos? ¿No justifica la independencia de Canarias de la metrópolis opresora española y la aparición de la Nación y Estado canarios? Canario, tu salvación está en tus manos; porque los políticos y dirigentes que padecemos nos están cavando la fosa con todo el carnaval político y partidista encima.